En Navidad, tras 86 días, el volcán cesó, pero la emergencia sigue. Desde que comenzó el volcán, la IEB de La Palma sirve en el voluntariado.
Seguimos comprometidos ayudando a los afectados. Cerca de 2000 evacuados pudieron regresar a sus hogares. Continúan las secuelas de la erupción, la lava y los destrozos causados por las cenizas: cortes de suministro eléctrico, agua potable y líneas de teléfono, y sobre todo cortes de caminos.
El volcán ha enmudecido, pero a diario vemos humaradas de gases. La lava sigue tan caliente que los bloques extraídos, donde se abren las carreteras cortadas y se depositan esas rocas, los arbustos arden.
La iglesia está colaborando con los ayuntamientos de los tres municipios: Los Llanos, El Paso y Tazacorte.
Hemos recibido ofrendas desde diferentes iglesias, del MOS UEBE, del Consejo Evangélico de Canarias, y diferentes iglesias o particulares que han mostrado el amor cristiano. Estas donaciones se gestionan con mucha diligencia para ayudar a los damnificados. Agradecemos todas las donaciones materiales y monetarias. Necesitamos vuestras oraciones para usar el dinero con agilidad y sabiduría. Con estas donaciones entregamos bonos de ropa, calzado, pequeños electrodomésticos, menaje y tarjetas de compra de supermercados. Asimismo, ayudamos con el alquiler a quienes también perdieron el trabajo y no reciben otra ayuda que la de la iglesia.
Deseamos incluir bonos de gasolina/diésel para ofrecerlos a los evacuados, que tienen cerca de dos horas desde donde están alojados hasta sus trabajos.
Ofrecemos tareas como limpieza de ceniza, jardinería, pintura, y pequeños arreglos.
Inicialmente muchos medios nacionales e internacionales se interesaron por la situación en La Palma. He sido entrevistado por canales cristianos nacionales, TV de Brasil, periódicos y emisoras alemanas e instituciones cristianas que se han interesado por cómo nos involucramos ayudando a los afectados. Pero ahora no interesa tanto.
Pedro Ángel Rodríguez, Pastor IEB La Palma






