La TapaRevista UnidosUnidos 26

La Tapa – Unidos 26

By 18/02/2021No Comments

Raquel Abellán

Presidenta de la UMMBE

 

Presides el ministerio de la Unión con más siglas…
Unión: cooperación, colaboración, participación. De Mujeres: agrupando a las mujeres de las iglesias UEBE. Misioneras: Cumpliendo la gran comisión (Mateo 24:14). Bautistas: Comprometidas con los principios bautistas. De España: Sirviendo desde nuestro país hasta lo último de la tierra.

¿Por qué es necesario hoy un ministerio femenino como la UMMBE?
El ministerio cambia con cada generación de mujeres, aunque los objetivos no. Pero todas juntas, por medio de las uniones locales, regionales y a nivel nacional podemos realizar proyectos, alcanzar objetivos y suplir necesidades que a nivel individual no podríamos; además de responder a necesidades concretas de mujer a mujer que de otra manera no es posible. Las mujeres suelen ser mayoría en las iglesias evangélicas.

¿Las hay preparadas para ocupar todas las áreas?
¡Claro! Sumamente preparadas, capacitadas y ejerciendo responsabilidades ministeriales en todos los ámbitos.

Pero sólo hay tres en la Junta Directiva y ninguna presidenta UEBE hasta hoy…
Sí, bueno, tampoco hay muchas presidentas de gobierno, directivas de empresas o de grandes multinacionales. Yo creo que hay algo muy sutil, si lo quieres llamar techo de cristal, que en ocasiones hace que, aunque con formación, preparación, y capacidad sobrada, no rompamos ese techo que nos da acceso a responsabilidades de más envergadura. Creo que la UEBE debe marcar la diferencia, ser la avanzadilla.

Tras más de un año al frente de UMMBE ¿Cómo evalúas este tiempo?
Bueno, un año atípico, que comenzó como siempre, con visitas, el seminario de formación; pero muchas citas fueron dejadas en el tintero por la pandemia de la COVID-19. Sin embargo, hemos encontrado diferentes maneras de acercarnos unas a otras, sobre todo la plataforma zoom que nos sirve para vernos, acordar, planificar, modificar, orar. Sirva como ejemplo el pasado Día Mundial de Oración con la asistencia de más de 200 mujeres orando al mismo tiempo. Mi evaluación es muy positiva, pero los desafíos para el crecimiento de las uniones son exigentes.

¿Qué planes o sueños tenías y tienes para tu presidencia?
Que en cada una de las uniones regionales pueda crearse una nueva unión local de mujeres; ese es mi sueño a corto plazo, aunque sueño con que en cada iglesia haya una unión local de mujeres; por ello es necesario explicar muy bien el proyecto, pues la UMMBE está para servir y colaborar en todo el programa de la iglesia.

Una de las razones de la fundación de la UMMBE era su pasión misionera. ¿Sigue vigente?
Totalmente. Seguimos promocionando Misiones Internacionales y Nacionales. Dentro del ministerio UMMBE
está la coordinadora de misiones que prepara programas, informa, y promueve el Proyecto Misionero anual, un proyecto concreto que se realiza en un año normalmente.

Si las mujeres tienen mayor fluidez verbal y son más expresivas y emotivas en su comunicación, ¿pueden transmitir mejor la buena noticia del Evangelio?
No se trata de la riqueza verbal o lo buenas comunicadoras que seamos. Se trata de cómo vivimos el evangelio. No creo que haya diferencia entre hombres y mujeres en esto, aunque es verdad que una mujer se siente más cómoda con otra según la conversación.

¿En qué áreas de nuestras iglesias nunca deberían faltar mujeres?
En ninguna deberían faltar.

¿Por qué algunos creen que la UMMBE parece desarrollar una labor paralela dentro de la UEBE? ¿Quienes?
Yo creo que tenemos que explicar muy bien el proyecto UMMBE, pero creo que también tenemos que transmitir la ilusión por el proyecto UMMBE. Un proyecto que contribuye a dar respuesta a necesidades colectivas e individuales de las mujeres. Pero me pongo a disposición de
quien quiera saber más.

Fe, esperanza, paz… son palabras femeninas.
Más bien palabras universales, para todos los que aceptan y aman a Cristo.

Trabajas en un centro de educación especial y además eres diaconisa en tu iglesia. ¿Serías un ejemplo de la mujer de hoy?
Bueno, trabajo como terapeuta en una residencia de adultos con diversidad funcional. Creo que hay diversos ejemplos de la mujer de hoy. Cada mujer es diferente y se mueve en diversos entornos; soy una mujer del siglo XXI y soy responsable de llegar a las mujeres de mi generación.

Un versículo favorito…
Desde hace más de 20 años, Dios renueva sus promesas día a día y en muchas ocasiones me lleva al versículo de Habacuc 2:3:

«Aunque la visión tarde aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tarde, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará».

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, haga clic en el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies