Donato Hernández

Presidente de la UEBE

 

Te acaban de elegir como nuevo Presidente de la UEBE, el primer canario en tener ese honor.
Sí, el pasado 24 de octubre la Asamblea General de la UEBE, reunida en Gandía, decidió que les pudiese presidir por estos próximos tres años. Todo un privilegio.

Antes fuiste Presidente de Juventud y Representante Territorial de Canarias por lo que habías estado en la Junta en diversas etapas.
Es cierto que he podido formar parte de la JD de la UEBE en momentos distintos y con funciones distintas. Recuerdo que hace 20 años, salí elegido como Presidente de la UJBE (antiguamente, Unión de Jóvenes Bautistas de España). En 2008 y 2020 como RRTT de Canarias y recientemente como presidente UEBE. Funciones distintas, pero con el propósito de representar a nuestras iglesias bautistas.

¿Ves cambios en estos años? ¿Vamos por buen camino? 
Claro que sí, los cambios son pertinentes y necesarios. Quizás en esta última etapa, he vivido una dinámica distinta de trabajo. Las sesiones son para trabajar e involucrarnos todos/as y creo que debe ser así, donde aunque desarrollemos ministerios, debemos enfocarnos en el trabajo en conjunto, respondiendo a las necesidades de nuestras iglesias y dotándolas de recursos y visión de conjunto que por separado no podrían.

¿Tu hoja de ruta y pasiones para estos tres años de presidencia (2021-2024)?
Es cierto que apenas llevo unas semanas, pero estamos trabajando en ello. He estado un tiempo conociendo los ministerios, comisiones, y aunque aún no tengo cerrada la ruta de trabajo, si puedo avanzar, a mi entender, los pilares en el que debemos trabajar este tiempo:

Buscar la dirección de Dios. Quiero agradar a Dios, aunque pueda sonrojarme ante las iglesias por ello. Decidir no siempre agrada a todos.

Unidad e interrelación ministerial. Trabajar en equipo, cooperando entre los ministerios. Alcanzamos más en conjunto que aisladamente.

Innovar y retar. Es necesario incluir la dosis necesaria para innovación, de acuerdo a los tiempos que vivimos y las demandas recibidas, sin que esto afecte la pérdida de nuestra identidad bíblica y bautista.

Ilusionar desde la acción y el compromiso. Con un programa que sea real, atractivo e inclusivo. Todos contamos.

Y un poco de expectativa, de sorpresa, ya que aún estamos trabajando para presentar estos aspectos que puedan ser ilusionantes.

¿Algún ministerio que crees necesario priorizar en su desarrollo? ¿Alguna carencia importante?
Por petición de nuestra Asamblea, es necesario afrontar especialmente el trabajo del MEM, debido a la situación que está actualmente. Y, por otro lado, también se hace necesario emprender un nuevo ministerio que hemos aprobado, el Ministerio de Familia.

El papel del Presidente está limitado a seis años. ¿Te parece suficiente para desarrollar un proyecto?
Creo que el tiempo siempre puede parecer relativo para afrontar proyectos. Lo importante es que entendamos como equipo la importancia de remar en el mismo sentido, salga del presidente la iniciativa o de otro. Dando siempre lo mejor al Maestro.

¿En qué afecta el rol de la presidencia a una iglesia local?
Bueno entiendo que en todo. Nos debemos, especialmente a las iglesias locales, pensando y actuando para ellas. No olvidemos que somos la suma de las iglesias.

¿Con quién formas equipo? ¿A quién rinde cuentas un Presidente?
Somos un equipo, una forma colegiada de trabajo, lo cual facilita el trabajo y reparte la responsabilidad. Trabajo muy estrechamente con la vicepresidenta, Raquel Molina, y nuestro Secretario General, Daniel Banyuls. Ambos facilitan el trabajo. Igualmente me debo a la Junta Directiva. Y cómo no, rindo cuentas a ellos y al conjunto de nuestras amadas iglesias por medio de la Asamblea General. Es necesario estar bajo autoridad y aún más, si cabe, en un cargo de este tipo.

El Centenario de la UEBE está a las puertas. Todo un reto, ¿no?
Así es. Un reto que ilusiona a todos, algo nuevo, histórico, que nos impulsa y motiva para dar lo mejor y hacerlo juntos. Personalmente creo que es una oportunidad para dar un impulso a nuestra UEBE, que recuerde nuestra historia y presente y nos proyecte hacia una UEBE del agrado del Señor. Una oportunidad de reencuentro, de acercamiento de los hermanos/as de nuestras iglesias, que de otra forma sería imposible. Acercar la UEBE a las iglesias que la integran porque «Juntos es mucho mejor».

Además de asumir esta Presidencia, también pastoreas una iglesia local y te dedicas a la docencia.
Sí es un reto muy importante en mi vida personal y familiar. La docencia es mi trabajo (y me encanta), pero la obra del Señor es mi pasión.

Un versículo favorito.
Tengo muchos, pero quizás Fil. 4:8-9. Me recuerda cómo debe ser mi actitud hacia esta responsabilidad. Y hacia la vida como cristiano.

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